lunes, 22 de abril de 2013

El “padre” de la especie humana, más antiguo de lo que se creía

El hallazgo se hizo al analizar el ADN de un afroamericano que murió en el actual EE.UU.
La Vanguardia. Especial - 11/03/13

Especialistas de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, hallaron un cromosoma distintivo que revela nueva información sobre el origen de la especie humana. Entre otras cuestiones, demuestra que el último ancestro masculino es dos veces más antiguo de lo que se pensaba: tiene unos 340 mil años.

Una posible explicación a esta teoría es que hace cientos de miles de años los humanos modernos y arcaicos en Africa central se cruzaran, lo que añadió un nuevo ejemplo de mestizaje, como lo son los Neandertales ( Homo neanderthalensis ) en Oriente Medio o los Denisovanos en algún lugar en el sudeste de Asia.

Sorprendentemente, la génesis de este trabajo, publicado por la revista especializada The American Journal of Human Genetics , está en la muerte de un hombre afroamericano que vivía en el estado de Carolina del Sur. Hace unos años, uno de sus parientes presentó una muestra de su ADN a una compañía privada llamada Family Tree DNA para el análisis genealógico. Los genetistas pueden utilizar estas muestras para determinar cómo se relacionan los humanos unos con otros. Los datos de estos ensayos habían demostrado que todos los hombres obtuvieron su cromosoma Y (cromosoma sexual que sólo está presente en los hombres) de un antepasado masculino común.

Esta genética, conocida como “Adán”, vivió entre hace 60 mil y 140 mil años. Pero el ADN del fallecido determina que posee un cromosoma Y que no se parecía a ningún otro hasta ahora analizado. Ante este caso, los genetistas de la Universidad de Arizona, con sede en Tucson, realizaron algunas pruebas adicionales, y pusieron de manifiesto que el hombre fallecido no descendía de la genética “Adán”. De hecho, su cromosoma Y era tan distinto que su linaje masculino estaba separado de todos los demás cerca de 338 mil hacia atrás.

“El árbol genealógico del cromosoma Y es mucho más antiguo de lo que pensábamos ”, sostuvo el antropólogo Michael Hammer, uno de los autores de la investigación, que apuntó que “todavía es necesario más trabajo adicionar para confirmar, de manera más exacta, los años que quedan por contar”.

Además, durante esta investigación, el equipo encabezado por Hammer examinó una base de datos africana de cerca de 6 mil cromosomas Y y encontró similitudes entre el fallecido y los de las muestras tomadas de once hombres, todos originarios de una aldea de Camerún.

“Esto puede indicar que el fallecido, estadounidense, tiene sus antepasados en Africa”, explicó Hammer.

Los primeros fósiles humanos anatómicamente modernos se remontan a tan sólo 195 mil años, por lo que el cromosoma Y hallado ahora es una escisión en el linaje del resto de la humanidad, anterior a que apareciera la especie. Los expertos señalaron que una posibilidad es que el cromosoma Y del fallecido pudo haber sido heredado de una población humana arcaica, que desde entonces se ha extinguido. Si ese es el caso, en algún momento en los últimos 195 mil años los humanos anatómicamente modernos se cruzaron con un hombre africano antiguo. En este sentido, los científicos explicaron que hay cierta evidencia que apoya esta hipótesis.

En 2011, un trabajo examinó los fósiles humanos de Iwo Eleru, en el estado de Ondo (Nigeria), que mostraban una extraña mezcla de elementos antiguos y modernos, lo que también sugiere mestizaje entre los humanos modernos y los arcaicos. “El pueblo de Camerún con una firma genética inusual está justo en la frontera con Nigeria, y Iwo Eleru no está demasiado lejos”, apuntó Hammer.

“Los seres humanos más antiguos conocidos a través de fósiles, tanto en Africa occidental como en Africa central, muestran rasgos arcaicos inesperadamente, lo que sin duda determina que el escenario más complejo para la evolución de los humanos modernos está en Africa ”, concluyó el especialista.

http://www.clarin.com/sociedad/padre-especie-humana-antiguo-creia_0_880711974.html

Apareció un nuevo integrante de la familia del hombre

El Australopithecus sediba fue hallado en una cueva sudafricana. Su mandíbula y su dentadura se parecen a las de los humanos.
La Vanguardia. Especial - 14/04/13


Su cerebro medía unos 420 centímetros cúbicos, un tamaño similar al de un cerebro de chimpancé. Pero su mandíbula y su dentadura recuerdan más a la humana que a la de los simios. Su tórax tenía forma de campana, como la de los primates que viven en árboles, y no de barril, como la de los humanos que corren por el suelo. Pero su columna vertebral ya tenía una estructura como la humana, con el mismo número de vértebras lumbares y la misma curvatura en la parte inferior de la espalda. Sus brazos y sus hombros también estaban diseñados para ser ágiles por las ramas. Pero sus piernas y su pelvis ya estaban adaptadas a la marcha bípeda.
Este es el retrato que hizo un equipo internacional de paleoantropólogos, dirigidos por Lee Berger, de una especie de australopiteco descubierta en Sudáfrica en 2008. Después de cuatro años de investigación, la imagen que emerge del Australopithecus sediba es la de un homínido mitad simio mitad humano. Una criatura desconcertante que los científicos aún no saben dónde ubicar en el árbol de la evolución humana.

Sus descubridores sostienen que puede ser la especie a partir de la que se originó el género humano. Le pusieron como denominación sediba precisamente porque significa manantial en la lengua sotho que se habla en la región.

Si esta hipótesis es correcta, los 7.000 millones de personas que vivimos hoy en la Tierra seríamos descendientes de un puñado de Australopithecus sediba que vivieron en Africa hace unos dos millones de años. Y, por el contrario, no seríamos descendientes de la especie de Lucy, Australopithecus afarensis , que quedaría relegada –siempre y cuando tenga consenso este nuevo plateo– a una vía secundaria de la evolución.

Por ahora ningún paleoantropólogo considera que esta hipótesis esté demostrada. Y algunos, aun reconociendo que la nueva especie aporta una valiosa pieza al rompecabezas de la evolución, se declaran abiertamente escépticos. Si los primeros humanos ya habían aparecido hace unos dos millones de años, y los restos que se han encontrado de Australopithecus sediba tienen la misma antigüedad, “llegó demasiado tarde a la fiesta para ser el ancestro de Homo”, ha declarado Brian Richmond, de la Universidad George Washington, a la revista Science. El primer fósil del australopiteco se descubrió en agosto del 2008 en el yacimiento de Malapa, en Sudáfrica.

Esos restos tan valiosos fueron encontrados por casualidad por el hijo de Lee Berger, que entonces tenía nueve años, un día que acompañaba a su padre al yacimiento. Desde entonces se han hallado más de 220 fósiles de cuatro especímenes que han permitido reconstruir el esqueleto casi completo del nuevo australopiteco.

Más de cien investigadores de varios continentes, coordinados por Berger desde la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica), han trabajado durante más de cuatro años para comprender cómo era el Australopithecus sediba y qué lugar ocupó en la historia de la evolución humana. Los resultados del trabajo se presentaron ayer en seis artículos en la web de Science.

Estos resultados amplían los de las primeras investigaciones de la nueva especie que se presentaron en el 2010 y el 2011. Los últimos datos indican que el sediba tiene múltiples rasgos en común con el Australopithecus africanus que vivió poco antes en la misma región y con los humanos que vivieron poco después. En cambio, comparte menos rasgos con la especie de Lucy, que se extinguió en el este de Africa hace 2,9 millones de años. Berger propone que el Australopithecus sediba pudo ser descendiente del africanus y ancestro del género Homo.

Como se ve entonces, muchas posibilidades están abiertas para catalogar a este nuevo integrante de la familia del hombre. Pero ninguna de ellas puede confirmarse hasta el momento. Se necesitan más estudios para saber cuál sería la definitiva.

Una hipótesis alternativa sería que el linaje humano fuera descendiente del africanus, pero no del sediba. También cabe la opción de que no fuera descendiente de ninguno de los dos. La solución al enigma la pueden aportar los restos de Little Foot, otro australopiteco descubierto en Sterkfontein, a 15 kilómetros de Malapa.

Las investigaciones sobre Little Foot, que probablemente tiene unos tres millones de años de antigüedad, todavía están en curso.

http://www.clarin.com/sociedad/Aparecio-nuevo-integrante-familia-hombre_0_901110008.html



sábado, 20 de abril de 2013

Historia de la humanidad en dos minutos

http://www.youtube.com/watch?v=ZLHyWo7Tmu4
Este video es el intento de resumir nuestra historia en un breve lapso. Sus imagenes nos hacen repensar nustro pasado, pero también reflexionar acerca de cómo queremos que se recuerde este presente en el futuro.

miércoles, 13 de marzo de 2013

GEOGLIFOS EN EL AMAZONAS????


A mediados de los 80, el doctor Alceu Ranzi, geólogo y paleontólogo de la Universidad de Acre, miraba por la ventanilla de un avión esa deforestada zona del oeste del Amazonas, cuando lo descubrió: un círculo doble, que parecía grabado en la tierra. En 1999, en otro vuelo comercial, avistó otra gigantesca estructura similar. Se acordó de las líneas de Nazca. Y cayó en la cuenta de que sólo una civilización avanzada podía haber tallado formas geométricas tan perfectas. Ahora, esa civilización precolombina desconocida intriga a los arqueólogos de todo el mundo.


Algunas de esas estructuras habían sido descubiertas en 1977 por el profesor Ondemar Dias. Pero únicamente desde el aire, ya mediante sobrevuelos, Ranzi pudo percibir la real dimensión y extensión del hallazgo. Era evidente que, como los de Nazca, se trataba de geoglifos: grandes diseños labrados en el suelo -geométricos, zoomorfos o antropomorfos-, que pueden ser mejor observados desde lo alto, y a veces sólo así.

La tala y la tecnología de Google Earth permitieron detectar 210 geoglifos en 200 sitios, en una franja de 250 kilómetros por 10 kilómetros de ancho, a lo largo de la ruta BR-317. En esa zona cercana a Bolivia -el alto río Purús, importante afluente del Amazonas-, "se desarrolló ganadería, pero bajo la selva podría haber muchos geoglifos más", reveló Ranzi a Clarín.

Se trata de prolijas zanjas o fosos de 1 a 4 metros de profundidad, y 11 a 12 metros de ancho. Los hay de diferentes formatos y diseños: círculos, cuadrados, rectángulos, figuras compuestas, rectas, paralelas. Las cunetas están reforzadas por muros en ambos márgenes, construidos con la tierra de la excavación. Además, las figuras están conectadas entre sí por lo que parecen ser "caminos: dos líneas paralelas, más elevadas, como si estuvieran protegidos", describe Ranzi.

¿Qué función cumplieron los fosos? En algunos casos, tal vez defensiva, ya que en otras zonas de Brasil hay evidencias de que hubo levas de esclavos. Otros, dentro de los muros, quizá sirvieron "como reservas de agua para productos básicos, como peces, tortugas y almejas", señala el profesor Martti Pärssinen, del Instituto Iberoamericano de Finlandia, quien comparte la investigación con Ranzi y con Denise Schaan, de la Universidad Federal de Pará (Brasil). Pero además, "su perfecta geometría habla de su significado simbólico", destacan los investigadores en un artículo recién publicado en Antiquity.

El dominio de la geometría y las dimensiones de los geoglifos -hay círculos de hasta 300 metros de diámetro- revelan algo más fascinante, y que revoluciona la historia del Amazonas: "Se creía que sólo hubo cazadores y recolectores, nómades. Pero por el número y el tamaño de las estructuras, tenían que ser sedentarios y organizados, haciendo trabajos en cooperación", deduce Ranzi. Calcula que, al menos en los sitios descubiertos, la población rondaba las 70.000 personas.

Es poco lo que se extrajo hasta ahora: alfarería, utensilios de piedra y carbón, que permitieron datar en el año 1270 el fin de esta civilización, que habría permanecido en la zona desde un milenio antes. Ahora, los investigadores buscan dar a conocer su hallazgo, "para que el progreso no dañe esos monumentos históricos -alerta Ranzi-. Posiblemente pueda desarrollarse en el área una industria turística sustentable, como en Nazca, basada en los sobrevuelos".

El paso siguiente será el trabajo de campo, excavar para identificar cocinas, cementerios o enterramientos. En el Amazonas, la humedad y el calor destruyen los restos orgánicos (textiles, cestos, objetos de madera y de cuero); por eso, para descifrar su contexto intervendrá un equipo multidisciplinario de expertos en paleoclima, paleobotánica, palinología (estudio del polen y las esporas), geografía y geomorfología.

¿No había selva cuando existía esa civilización? ¿O la talaron, como hicieron los mayas? ¿Cómo vivieron? "No sabemos quiénes fueron. Hasta ahora -confiesa Ranzi- hay más preguntas que respuestas.

Con las nuevas tecnologías, el avance de la ciencia y el trabajo interdisciplinario avanzamos hacia la verdad. Acercarnos a esta civilización nos permitirá plantear nuevas teorías sobre el modo de vida en América, que tantos años estuvo centrada en lo europeo, relegando lo propiamente americano.

Para ver en youtube:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=CFUzPWp_v9U#!

lunes, 24 de septiembre de 2012

'El Templo de Riamsese-Meryamun'

Conocido como 'El Templo de Riamsese-Meryamun', fue construido por Ramsés II e iniciado posiblemente a principios de su reinado. El templo se encontraba totalmente recubierto por la arena hasta el año 1813 cuando J.L. Burckhardt encontró el busto de uno de los colosos.
En 1815 Belzoni, después de quitar gran cantidad de arena, descubrió la puerta de acceso. Entre 1964 y 1968 fue desmontado y trasladado de su emplazamiento original, unos 210 metros más allá del río y 65 metros más arriba, como consecuencia de las obras realizadas en la construcción de la gran presa de Asuán.
 El templo se abre con un pórtico que conduce a un atrio y una terraza, donde se encuentra la impresionante fachada, excavada en la roca, de 35 metros de anchura por 30 metros de altura, en la que están los 4 famosos colosos sedentes de Ramsés II de unos 22 metros de altura. Estos colosos están acompañados de pequeñas figuras, colocadas entre las piernas, que representan a sus parientes.
Se construyó aprovechando las cavidades existentes, ahora dedicadas a divinidades locales, y agrandando la planta para adaptarla a las nuevas necesidades. Sólo aparecen citas de Ramsés II, salvo un escrito de Siptah, alabando a los dioses, que se encuentra en la pared norte de la entrada. La construcción fue planificada de manera que 2 veces al año, cuando el sol salía por el horizonte, sus rayos penetraban por la puerta y tras proyectarse en la gran sala de ocho columnas, la segunda, el vestíbulo y el santuario incidían en las 4 estatuas del nicho de la parte posterior que se iluminaban por completo

lunes, 20 de agosto de 2012

El rey de la patagonia:Otra idea para construir la nación.

Existieron desde fines del siglo XVIII, intereses geopolíticos por controlar la región patagónica. El jesuita Falkner, lo enunció muy claramente: “si laguna nación pensara apropiado poblar este país, ello podría ser causa de perpetua alarma para los españoles”. Sembrada esta preocupación desde tierras británicas, España decidió protegerse: en 1789 se fundaron los puertos de San Julián en Santa Cruz, San José, en el Chubut y Patagones-Viedma. Pero no habría otra ambición territorial explícta hasta 1858, cuando tuvo lugar la extravagante aventura de un escribano francés, Orellie Antonie de Tounens que se autoproclamó monarca del pueblo mapuche.
Alianza para un reino patagónico: Orellie Antonie de Tounens había leído “La Araucana” de Ercilla, y probablemente motivado por el espíritu épico y el deseo de aventura sintió la necesidad de buscar su destino (y liderazgo) en la exótica patagonia. Por aquellos años, muchas de las tierras australes estaban aún bajo control indígena, resistiendo no con poca dificultad a la presión del ejercito argentino en oriente y el chileno en occidente. Por ello, cuando Orellie, de 33 años, llegó a Chile, entró en contacto con varios loncos (caciques) mapuches en plena resistencia, y negoció con ellos una alianza: el 17 de noviembre de 1860, fundaron una monarquía constitucional y Orellie, autoproclamado rey de Araucania, sería el blanco que ayudaría a los mapuches a independizarse. Más tarde, anexaría a su reino a las tierras occidentales, basado en el supuesto de que todos los aborígenes querrían adherirse a su proyecto. Finalmente, le declaró la guerra al ejército chileno aún careciendo de recursos que le permitieran defender sus pretensiones territoriales. Las autoridades chilenas lo enviaron a un manicomio en Santiago. Luego fue rescatado por el cónsul francés.
Segundo intento: Una década más tarde, Orellie regresó a Chile para recuperar su reino. Es posible que hubiera reunido algunos adeptos expansionistas en Francia, pero aparentemente nunca los suficientes como para llevar adelante semejante empresa. Contó con el apoyo de los loncos Lemunao y Reuquecura, que lo ayudaron a llegar a través del paso Llaima, frente a Moquehue hasta Quilapan, cerca de Melipeuco. Nunca llegaron las armas y la artillería de Napoleón III, como se esperaba... y otra vez, Orellie fue finalmente arrestado por el ejercito chileno. De todas formas, lograría escapar con el auxilio de Calfucurá luego de lo cual, regresaría a Francia.
Herederos sin reino En 1874 trataría otra vez de llegar a Chile, pero sería deportado desde Argentina. Del cuarto y último viaje, terminaría regresando muy enfermo para morir en Tourtoirac en 1878. Es curioso que un pariente de Orellie, Gustave Achille Laviarde, autoconsiderado heredero del reino, hubo concedido títulos y territorios en la patagonia, aún sin nunca haber pisado sus propios dominios. En 1989, Philippe Boiry, un descendiente en línea directa de Achille, visitó por primera vez aquel que hubiera podido ser su reino patagónico.

“La película del rey” puede verse online en:
 http://www.youtube.com/watch?v=zctXKwS7ra0&feature=related
TÍTULO La película del Rey AÑO 1986              DURACIÓN 104 min.
DIRECTOR Carlos Sorin
GUIÓN Carlos Sorin, Jorge Goldenberg MÚSICA Carlos Franzetti FOTOGRAFÍA Esteban Courtalon
REPARTO Ulises Dumont, Miguel Dedovich, Julio Chávez, Villanueva Cosse, Roxana Berco, Ana María Giunta
PRODUCTORA Motion Pictures
PREMIOS 1986: Venecia: Mejor Ópera prima 1987: Goya a la mejor película extranjera de habla hispana
GÉNERO Drama | Cine dentro del cine
SINOPSIS Narra la historia legendaria de un ciudadano francés, Oreille Antoine de Tounens, que en 1860 se autoproclamó rey de la Patagonia y Araucania es tomada por un director que viaja al sur para filmarla. Los entretelones de la filmación, con problemas financieros, técnicos y deserciones dentro del elenco, empiezan a tener paralelismos con el tema de la película. El director queda prácticamente sólo en una geografía que lo lleva al borde de la locura... Opera prima del director Carlos Sorín, premiada en los festivales de Venecia y de La Habana, y ganadora del Premio Goya al mejor film latino.

El documental “Un Rey para la Patagonia” (2011) puede verse online en: http://www.mirocine.net/2011/10/un-rey-para-la-patagonia-pelicula.html
DIRECTOR Lucas Turturro MÚSICA Mariano Godoy
FOTOGRAFÍA Clara Bianchi
REPARTO Tomás Eloy Martínez, Nelly Fresán, Galo Martínez, Mary Tapia, Carlos Sorín PRODUCTORA Geometrías del Señor Sur / Universidad del Cine / INCAA ESTRENO INTERNACIONAL EN SALAS DE CINE AÑO 2011
TÍTULO ORIGINAL Un rey para la Patagonia
Un día apareció un hombre de más de 60 años, era Juan Fresán. Vino cargando once latas oxidadas con material fílmico. Fresán quería terminar su film La Nueva Francia, rodado en los años 70 junto a Carlos Sorín y Jorge Goldenberg, entre otros. Su inconcluso film era sobre el Rey de la Patagonia, un francés llamado Orllie Antoine que se autoproclamó rey en 1860, pero a Fresán le faltaban piezas, se había perdido parte del material.

viernes, 10 de agosto de 2012

Revelan que hubo 2 especies de homínidos junto al homo erectus

Lo afirma un estudio realizado sobre un cráneo y dos maxilares que tienen entre 1,83 y 1,95 millones de años. Para los científicos, este hallazgo demuestra que la evolución humana “no es la línea recta que antes se creía”. The New York Times. Especial. - 09/08/12
En los últimos 40 años los científicos sospechaban que sus modelos para el árbol genealógico humano más inmediato –desde el Homo habilis hasta el Homo erectus y el Homo sapiens– estaban muy simplificados. Y el descubrimiento de tres nuevos especímenes fósiles, anunciado ayer, constituye la prueba más contundente de las líneas de evolución múltiples de nuestro género, Homo. Los fósiles demostraron que había como mínimo dos especies Homo contemporáneas, además del Homo erectus, viviendo en Africa Oriental hace ya dos millones de años. Entre los especímenes, descubiertos en piedra arenisca de Koobi Fora, en Kenia, había un cráneo de un ejemplar juvenil tardío con una caja cerebral relativamente grande y una cara larga y chata, al que se designó como KNM-ER 62.000 (para abreviar, 62.000). Presenta un parecido sorprendente con el enigmático cráneo conocido como 1.470 que, desde su descubrimiento en 1972, ha sido el centro de un debate sobre linajes múltiples. Si el cráneo 62.000 demostró que 1.470 no era un único individuo, los otros dos especímenes parecen haber aportado la prueba vital que faltaba. El 1.470 no tenía maxilar inferior. Sorpresa: los nuevos hallazgos incluyeron un maxilar inferior casi completo (60.000) –considerado como la mandíbula más completa de un Homo primitivo hallada hasta hoy– y una parte de otro maxilar inferior (62.000). Los fósiles fueron recogidos entre 2007 y 2009 por un equipo encabezado por Meave y Louise Leakey, las paleontólogas madre e hija del Koobi Fora Research Project y miembros de una famosa familia africana buscadora de fósiles. Tras buscar “mucho y durante largo tiempo” fósiles que confirmaran los rasgos de 1470 y mostraran cómo eran sus dientes y su maxilar inferior, “por fin tenemos respuestas”, dijo Meave. La cuestión, dijo Susan C. Antón de la New York University, integrante del equipo, es cómo estructura este descubrimiento la interpretación del lugar de 1.470 en el mundo inicial de Homo. “Estos fósiles son anatómicamente como 1.470, y ahora tenemos algunos dientes”, dijo. “Estamos más seguros de que 1.470 no fue único, y no todo 1.470 es grande”. En su primer informe formal, la Dra. Leakey y sus colegas escribieron en la revista Nature: “Estos tres especímenes contribuirán enormemente a la reevaluación de la filogenia y la radiación inicial del género Homo”. Optaron por no asignar los fósiles a ninguna especie nueva o existente hasta que se realice un análisis más exhaustivo sobre los homínidos contemporáneos. El espécimen 1.470 tenía 2 millones de años; la nueva cara y el maxilar fragmentado tienen 1,9 millón a 1,95 millón de años; el maxilar inferior mejor preservado es más joven, 1,83 millón de años. Fred Spoor, integrante del equipo de descubrimiento que dirigió el laboratorio de análisis, dijo en una teleconferencia que la investigación había demostrado claramente que “la evolución humana no es la línea recta que antes se creía”. África del Este, en cambio, “era un lugar muy poblado, con múltiples especies”, dijo. Si bien algunos especialistas en orígenes humanos pusieron en duda que la escasa evidencia sea suficiente para respaldar las nuevas conclusiones, Ian Tattersall del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, afirmó: “Este nuevo material ciertamente da consistencia a la idea, que va ganando terreno desde hace tiempo, de que en el historial de Koobi Fora están presentes múltiples linajes de Homo primitivo”. El doctor Tattersall continuó: “Y respalda la opinión de que la historia inicial de Homo implicó una fuerte experimentación con el potencial biológico y de comportamiento del nuevo género, y no un proceso lento de refinamiento de un linaje central”. Bernard Wood, de la George Washington University, que ha realizado un estudio a fondo de los antecedentes de fósiles de Homo, escribió en un artículo complementario en Nature: “En suma, la anatomía de los especímenes avala la hipótesis de múltiples especies Homo primitivas”. Publicado por el diario Clarín el 9 de agosto de 2012 / Sociedad/ pág.40